jueves, 21 de mayo de 2009

Pájaros prohibidos


Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido, ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.
Didoskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso "por tener ideas ideológicas", recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años.
La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.
Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles.
Los árboles no están prohibidos y el dibujo pasa. Didoskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas: ¿Son naranjas? ¿qué frutos son?
La niña lo hace callar:
Ssshhhhh ...
Y en secreto le explica
Bobo ¿no ves que son los ojos?
Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.
Eduardo Galeano
[Días y noches de amor y de guerra]